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Consejos para el baño de tu bebé

Bebés noviembre 7, 2018 · ¡Haz el primer comentario!
Consejos para el baño de tu bebé
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El post de hoy lo vamos a dedicar a darte una serie de consejos para el baño de tu bebé.

Establece una rutina en la hora del baño

Da igual si es muy pequeño y lo bañas en su bañera para bebés o si es más grande y ya lo bañas en la bañera de casa, la rutina ayuda muchísimo en la configuración del reloj corporal de tu bebé. («Mamá o papá me estás dando un baño, eso significa que es casi la hora de dormir»), este mensaje que tiene que recibir tu bebé y que se puede reforzar, reduciendo la intensidad de la luz y la actividad después del baño.

Sin embargo, aunque sea la hora del baño, hay algunas circunstancias que pueden obligar a retrasarlo, como pueden ser, sí tu bebé tiene hambre, está gruñón o tiene molestias en la barriga, ya que estará más nervioso de lo normal y puede convertirse en un  problema.

Te aconsejamos que la hora del baño, esté cerca de la hora de dormir, porque ayuda al bebé a relajarse, pero si a ti te funciona mejor otra hora, puedes hacerlo.

Coge todo lo necesario

Ten todo lo que necesitas al alcance de tus manos antes de comenzar (de lo contrario, tendrás que ir a coger lo que se te ha olvidado en medio del baño y puede ser un problema). Los esenciales son el jabón y el champú para bebés, uno o dos pañales, crema hidratante, una o dos toallas, su bañera, su ropita para después del baño.

Si es el primer baño de tu bebé, también tendrás que pedirle a tú pareja, un amigo o pariente, que tenga preparado el móvil o la cámara, para gravarlo.

Una vez haya terminado el baño, recuerda que debes mantener a tu bebé, lo más calentito posible, ya que al ser tan pequeñitos pierden el calor corporal muy rápido, sobre todo si están desnudos, así que asegúrate de que el baño esté lo suficientemente caliente, antes de comenzar.

Si estás utilizando una bañera para bebés, debes llenarla hasta que cubra la parte inferior de su cuerpo. Nunca pongas a tu bebé en la bañera, mientras el grifo esté todavía abierto.

La temperatura del agua debe ser calentita. Para saber si está lo suficientemente caliente, puedes utilizar tu codo o muñeca, para saber si es así, ya que estas zonas del cuerpo son más sensibles a las temperaturas.

Control de la situación

Pon suavemente a tu bebé en la bañera, siempre por los pies, sujetando firmemente su cabeza con una de tus manos y con la otra la parte inferior, los bebés pueden ser tan resbaladizos como un pez, pero tranquila pronto aprenderás cómo hacerlo sin problemas.

Una vez que esté dentro, evita dejarlo en el agua demasiado tiempo, ya que su piel es muy delicada y se irrita con facilidad, además de que podría coger frío.

Jabona con moderación. Usa un jabón suave, sobre todo en la zona de sus manos y en la zona del pañal. Puedes utilizar solo agua en el resto del cuerpo, a menos que esté muy sucio.

La cara lo primero que tienes que limpiar

Sumerge la esquina de una toallita o un poquito de algodón en agua tibia, y limpia suavemente un ojo desde el interior hacia afuera. Usa una esquina diferente de la toallita u otro trozo de algodón, para limpiar el otro ojo. Una vez limpitos los dos ojos, humedece la toallita por completo y lávale la cara, sobre todo alrededor de la boca y debajo de la barbilla, que son las zonas en las que pueden acumularse la leche y la baba, sin olvidarnos de hacerlo dentro y detrás de las orejas. (No uses nunca un bastoncillo de algodón para limpiar las orejas de tu bebé).

El siguiente paso es lavar el resto del cuerpo de tu bebé. Vuelve a mojar la toallita en agua tibia y lava el cuello y el torso de tu pequeño. Hazlo con mucho cuidado alrededor del cordón umbilical si todavía no ha cicatrizado; si tiene alguna costra a su alrededor, límpiala con mucha suavidad. Luego, limpia debajo de sus brazos y entre sus dedos. Asegúrate de no olvidarte de esos pequeños pliegues que se forman en su piel.

Ve con cuidado en sus partes íntimas. Para estas zonas utiliza una toallita nueva, jabón suave y agua tibia. En el caso de que tengas una niña, lava el área de adelante hacia atrás. Por último solo faltaría el culete. Esta zona debe ser limpiada con un poquito de jabón.

Si tu bebé ya es más grande y ya lo bañas en la bañera, te aconsejamos:

Lávale el pelo con un champú para bebés

Masajea con las yemas de tus dedos, su cuero cabelludo. Si tu bebé desarrolla una costra láctea, habla con tu pediatra. Él te puede recomendar que frotes la cabecita de tu bebé con un poco de aceite mineral.

Usa agua limpia y tibia para enjuagarlo. Llena una taza con agua y vierte suavemente sobre su cabecita. Luego seca suavemente (sin frotar) la piel de tu bebé con una toalla. Asegúrate de secar bien, sobre todo las zonas en las que haya pliegues. ¡Los bebés gorditos pueden tener muchos!

Si ves que tu bebé odia estar en la bañera, no te preocupes, al principio puede pasar, solo tienes que volver a los baños de esponja durante unos días y luego lo vuelves a intentar.

Nunca dejes solo a tu bebé en la bañera. Ni aunque estés cerca de ella o vayas a coger una cosa que se te ha olvidado a su habitación. Tienes que tener siempre una mano en su cuerpo, para su total seguridad.

Usa una crema hidratante para bebés

Aunque tu bebé no tenga problemas de piel atópica, es necesario que la hidrates bien, después del baño. No hace falta que le pongas grandes cantidad, con un poquito basta. En caso de que tu bebé tenga un eczema o la piel muy seca, debes hablar con tu pediatra o con un dermatólogo, para que sean ellos los que te indiquen cuál es la crema que debes utilizar para el tipo de piel de tu bebé.

Nunca le pongas la crema directamente del bote, échate primero un poco en tu mano. La crema puede estar demasiado fría para él.

Pañal y ropita

Ponle un pañal nuevo y viste a tu bebé con ropa limpia. Si después del baño necesita un poco de calma, envuélvelo en una manta, acurrúcatelo.

Disfruta de ese momento en el que tu bebé está tranquilo y a punto de dormirse.

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